El amplio reconocimiento a su obra, tanto en la Argentina como en el exterior, le permitió obtener importantísimos premios, entre ellos el Premio Nacional del Instituto Torcuato Di Tella en 1965.
Su obra ha sido expuesta en casi todo el país y en numerosos escenarios internacionales: Estados Unidos, México, Alemania, Francia, España, República Checa y Hungría entre otros.
Emplea símbolos sencillos, íconos característicos de las vanguardias rusas a otros símbolos convencionales, arribando a imágenes saturadas de referencias a distintos momentos de la pintura moderna.
Mi pintura de los últimos años es de naturaleza subjetiva. Es mi respuesta a la violencia, el ruido y la lucha desenfrenada en nuestro mundo de hoy. No es gestual, es un susurro en respuesta a un grito.