Sus figuras son potentes y su composición sobria, donde la emoción no salta hacia el espectador, sino que éste debe sondear en la expresividad expuesta.
Tras el correr de los años, Emilio Renart complejiza sus obras de las colecciones y empieza a incorporar materiales que no eran usuales de ver en el ámbito artístico.
Paparella definía a la escultura como una especie de aventura y encuentro que le permitía trabajar en tres dimensiones y “hablar” con los espectadores de forma más directa.
La obra de Alfredo Bigatti se mantiene dentro de la figuración. Generalmente obedece a principios de organización claros y rigurosos, en cuyo desarrollo la síntesis y la estructura de las formas son ejes claves.