En 1908 es nombrado director de la Academia Nacional de Bellas Artes y 1911, junto a Pedro Arismendi Brito, redactan el reglamento del Instituto Nacional de Bellas Artes.
Sáez abrevó del vigor de un movimiento local como el de los llamados macchiaioli, una de las más prestigiosas tendencias en las postrimerías del siglo XIX. Sáez expresa esa influencia a través del manejo de la mancha.
Para el artista la pintura no tenía que seguir siendo narrativa. Ni el paisaje como asunto de la pintura, ni los cambios que se estaban produciendo a su alrededor en el mundo artístico le eran ajenos. Texto de Mónica Farkas