Fiel representante de la tendencia americanista en la pintura, aplicó el estilo en el que predomina la figura fuertemente primitiva y en sus pinturas representó a la mujer, expresando con énfasis y talento su espíritu fuerte.
Su abstracción siempre mantuvo una ligazón con el contenido espiritual de la pintura, nunca con la vertiente destructiva y radical de algunos de sus compañeros de rumbo porteños.
Verborrágico, profundo, inconformista, Regazzoni se destacó por su “arte de la chatarra”, a partir de la cual recuperaba piezas en desuso de los ferrocarriles para convertirlas en esculturas de diferentes tamaños.